PECULIARIDADES DEL PACIENTE EMPUJADOR O “PUSHER” ¿Cómo identificarlo?

La orientación de las partes del cuerpo conforme a la gravedad y el espacio, la superficie de apoyo y las referencias visuales e internas, son componentes para mantener un buen control postural. En el caso de nuestros pacientes empujadores o «pusher» hay una pérdida de la capacidad de ubicar su propio cuerpo en el espacio, es decir, hay una alteración somatosensorial debido a un déficit en la percepción del esquema corporal. 

Pre-tratamiento.Los signos más peculiares de un paciente empujador y por los que se reconocen son:

  • Déficit perceptivos del lado afecto.
  • “Empujan” activamente con su hemicuerpo menos afecto hacia su lado más afecto.
  •  Resistencia activa a la corrección hacia la vertical.
  • Centro de gravedad desplazado hacia el lado más afecto encontrándose muy alejado de la línea media (El paciente experimenta una sensación de pérdida de equilibrio y miedo a caerse hacia el lado menos afecto).
  • De modo compensatorio los empujadores tienden a inclinar la cabeza hacia el lado menos afecto en busca de  la vertical para, de manera vestíbulo visual, hacer creer a su cerebro que están alineados.
  • Sujeción con la mano menos afecta por el miedo a caerse.
  • Suelen tener una inclinación respecto a la vertical de 18º .
  • Abolidas las reacciones de enderezamiento y de equilibrio.
  • No hace transferencia de cargas.
  • En bipedestación, su base de apoyo es muy estrecha.

Teniendo en cuenta las características anteriores, el abordaje de este tipo de pacientes es diferente al resto, debe abarcar además de la motricidad; la percepción, la atención espacial y la imagen motora del paciente ya que se debe orientar en la línea media a la vez que mejoramos el déficit sensitivo del lado afecto con estimulación para que vaya desapareciendo el empuje activo. Por lo que estos pacientes, deben recibir desde el principio un tratamiento neurorrehabilitador específico diferente a otras hemiparesias orientado a conseguir un control postural óptimo

Todo lo que el equipo de NEUROAL puede hacer por ti en el momento que más lo necesitas.

Después del daño cerebral sea de la etiología que sea, las personas se encuentran en una situación muy vulnerable de incertidumbre en la que surgen muchas dudas, sentimientos de indefensión y ansiedad. Comienza un proceso de duelo, aceptación y adaptación de la nueva situación tanto ellos como sus familiares.

El equipo de NEUROAL quiere acompañaros en ese proceso de ayuda, asesoramiento y rehabilitación. Para juntos tratar de que el paciente vuelva a ser lo más funcional posible. Y es que después de un daño cerebral, con apoyo y trabajo, también se puede tener calidad de vida.

Desde Neuroal llevamos a cabo una evaluación y un tratamiento transdisciplinar y especializado en neurorehabilitación lo más precoz posible, logrando una recuperación temprana y con una buena evolución.       A continuación os contamos cómo os podemos ayudar.

Nuestros fisioterapeutas van a enfocar el tratamiento del paciente agudo desde el concepto Bobath y desde el inicio para obtener óptimos resultados. Para que esto ocurra es importante iniciar:

  • Movilizaciones para favorecer la propiocepción, la co-contracción muscular y la integración del miembro en el esquema corporal.
  • Estimulación multisensorial, que permite al paciente relacionarse con el entorno, así como hacer un reconocimiento/orientación del propio cuerpo en el espacio.
  • Sedestación, la cual provoca cambios hemodinámicos, respiratorios y musculoesqueléticos, y la activación de la musculatura antigravitatoria.
  • Reacciones de equilibrio y enderezamiento que dan lugar a la aparición de movimientos automáticos que se encuentran aletargados y son importantes para mantener las posiciones de sedestación, bipedestación y marcha.
  • Bipedestación que mejora la alineación de extremidades y tronco, regula el tono muscular, aumenta el volumen respiratorio, disminuye el riesgo de úlceras por presión.

Nuestra neuropsicóloga hace una valoración temprana para evaluar el estado de arousal, estados alterados de conciencia y afectación cognitiva del paciente.

La persona que se encuentra en fase aguda de daño cerebral puede presentar un periodo de confusión y alteración cognitiva en múltiples áreas como pueden ser amnesia, desorientación en tiempo, lugar y persona, disminución de la alerta, síntomas confusionales, trastorno atencional, y en algunos casos alteraciones neuropsiquiátricas. Todos estos síntomas se pueden tratar mediante efectivas técnicas de neurorehabilitación cognitiva.

Es importante comenzar a tratar estas afectaciones de manera precoz para evitar, en la medida de lo posible la cronificación de patrones poco adaptativos y mejorar el funcionamiento cognitivo y mental de la persona. Además del tratamiento directo con la persona afectada, también se proporciona información y asesoramiento familiar que ayudará a reducir la ansiedad y mejorará la calidad de las relaciones y tratamiento con el paciente.

Nuestra logopeda juega una función vital en el estado más agudo de la patología neurológica. Tras un evento cerebrovascular las probabilidades de sufrir disfagia son muy elevadas, y es aquí donde la pronta actuación de un logopeda especializado nos permitirá evitar posibles patologías causadas por esta alteración, como podrían ser, la neumonía por aspiración de alimentos o la asfixia.

Desde esta área también es importante mencionar el trabajo que se lleva a cabo en parálisis facial, alteraciones en el lenguaje, problemas en el habla, y voz, que con una intervención precoz siempre serán más fáciles de recuperar y se evitarán secuelas, buscando la máxima funcionalidad y autonomía.

 

 

 

Nuestras Terapeutas Ocupacionales se encargarán de dar pautas a familiares sobre el correcto posicionamiento, tanto en la cama como en sedestación. Esto es fundamental para evitar complicaciones como pueden ser las úlceras o dolores musculo, mantener una buena alineación, prevenir deformidades músculo-esqueléticas y mantener un correcto tono postural.

Además, se encargará de dar pautas a familiares para realizar movilizaciones y transferencias y el entrenamiento en las actividades de la vida diaria cuyo desempeño se ve afectado. Por otro lado asesorará, si fuera necesario, sobre productos de apoyo y su uso, y dará pautas sobre modificaciones del entorno y el domicilio, que faciliten la accesibilidad, movilidad e independencia de la persona.

Por último, cabe destacar, la importancia del trabajo de nuestras terapeutas ocupacionales en estados alterados de conciencia, donde la intervención se centrará en promover la comunicación, la interacción y el desarrollo en aquellos paciente gravemente afectados a través de estimulación somática, vibratoria y vestibular, las tres áreas básicas de la estimulación basal.

Recuerda que además contamos con servicio de neurología, neurocirugía, psiquiatría y médico rehabilitador. 

 

Todo lo que el equipo de NEUROAL puede hacer por ti cuando más lo necesitas. Psiquiatría y Médico Rehabilitador.

El papel principal de nuestro psiquiatra será el de valorar los cambios a nivel emocional y en el comportamiento que haya podido surgir como consecuencia de su afectación neurológica, entrevistar a la familia para recabar el máximo posible de datos en cuanto a su actitud anterior y actual y asesorar sobre la forma en la que se debe actuar en las diferentes situaciones, además de pautar y evaluar el tratamiento psicofarmacológico en los casos que sea necesario. Por otra parte, también es de máxima importancia la coordinación con el equipo neurorrehabilitador para consensuar objetivos y directrices comunes.

En esta línea, tras una lesión del sistema nervioso, el médico rehabilitador aplica su formación específica para coordinar y colaborar con el equipo interdisciplinar en determinar y garantizar el máximo nivel de autonomía y calidad de vida alcanzable en cada caso. 

El médico rehabilitador está familiarizado con las potenciales complicaciones de las afecciones neurológicas en fase de rehabilitación; se preocupa de su prevención y las reconoce e identifica si ocurren, para establecer la orientación terapéutica más oportuna. Maneja diversas herramientas farmacológicas y no farmacológica para el abordaje de afecciones como la espasticidad, las complicaciones articulares o los diversos cuadros de dolor propios de las lesiones del sistema nervioso central.

Durante este proceso se va a realizar constantemente un razonamiento clínico, analizando la respuesta del paciente al tratamiento y adaptándose a su evolución y objetivos conseguidos. Asimismo, la finalidad no es sólo la de recuperar las funciones perdidas, sino mejorar la funcionalidad y buscar su incorporación e independencia en las actividades de la vida diaria.

 

Todo lo que el equipo de NEUROAL puede hacer por ti cuando más lo necesitas. Neurología y Neurocirugía.

Desde NEUROAL y como parte de nuestro equipo puntero, contamos además con los servicios de un médico neurólogo y neurocirujano, encargado de realizar pruebas diagnósticas y estudios de neuroimagen, así como de llevar a cabo el seguimiento periódico de los pacientes.

El neurólogo y neurocirujano del equipo, realiza una evaluación del paciente para determinar el lugar de la lesión y poder ayudar a dirigir el tratamiento más adecuado requiriendo, o no, un tratamiento quirúrgico en algún momento de su evolución. También contribuye a la identificación de los déficits físicos, neurológicos, cognitivos y conductuales que perjudicarán la recuperación funcional del paciente, así como la capacidad de realizar tareas específicas. Será en última instancia el encargado de supervisar y controlar el tratamiento farmacológico pautado.

Si fuera necesario, se solicitarán pruebas diagnósticas (analíticas, pruebas de neuroimagen y neurofisiológicas) con el objetivo de prevenir las complicaciones derivadas de la medicación, las enfermedades previas y el daño cerebral.

¡Estad atentos!, próximamente os informaremos sobre cómo os podemos ayudar desde el resto de áreas.

 

 

 

Todo lo que el equipo de NEUROAL puede hacer por ti cuando más lo necesitas. Logopedia.

Desde Neuroal llevamos a cabo una evaluación y un tratamiento transdisciplinar y especializado en neurorehabilitación intentando siempre que sea lo más precoz posible,  ya que con ello logramos una recuperación temprana y con una buena evolución.    A continuación os contamos cómo os podemos ayudar desde el área de LOGOPEDIA.

Nuestra logopeda juega una función vital en el estado más agudo de la patología neurológica. Tras un evento cerebrovascular las probabilidades de sufrir disfagia son muy elevadas, y es aquí donde la pronta actuación de un logopeda especializado nos permitirá evitar posibles patologías causadas por esta alteración, como podrían ser, la neumonía aspirativa o la asfixia.

Desde este área también es importante mencionar el trabajo que se lleva a cabo en parálisis facial, alteraciones en el lenguaje, problemas en el habla, y voz, que con una intervención precoz siempre serán más fáciles de recuperar y se evitarán secuelas, buscando la máxima funcionalidad y autonomía del paciente.

¡Estad atentos!, próximamente os informaremos sobre cómo os podemos ayudar desde el resto de áreas.

Todo lo que el equipo de NEUROAL puede hacer por ti cuando más lo necesitas. Terapia Ocupacional.

Tras un daño cerebral adquirido (DCA) sea cual sea su etiología, la intervención precoz es indispensable llegando a ser un factor que marca la diferencia entre un pronóstico u otro. Abordar precozmente aspectos como el posicionamiento, movilizaciones, métodos de sedestación y adaptación de productos de apoyo, aportará sensaciones controladas al sistema nervioso central y aumentará la capacidad de recuperación del mismo. Debido a que el DCA no solo afecta a la persona sino también a los familiares directos y al entorno, es imprescindible mantenerlos informados y entrenarlos en el control, manejo e identificación de posibles complicaciones, minimizando así el impacto que genera estar postrado sin actividad en una cama e introduciendo gradualmente un compromiso y participación en ocupaciones.

En el equipo de NEUROAL puedes encontrar un apoyo especializado que os acompañe a lo largo de este proceso. Contando con un equipo puntero que os proporcione asesoramiento, entrenamiento y ayuda en el establecimiento de objetivos de tratamiento, siempre buscando recuperar la participación en actividades básicas de la vida diaria y la prevención de complicaciones.

Dentro de todo este proceso, nuestras Terapeutas Ocupacionales se encargarán de facilitar pautas a familiares sobre el correcto posicionamiento, tanto en la cama como en sedestación, previniendo así posibles complicaciones como pueden ser las úlceras por presión u hombros dolorosos, mantiniendo una buena alineación y contribuyendo a reducir posibles deformidades músculo-esqueléticas y alteraciones del tono postural.

De cara al manejo del pacientes, los terapeutas ocupacionales entrenarán a los familiares en la correcta realización de las movilizaciones y transferencias con seguridad y sin perjuicios tanto para el paciente como para el cuidador (evitando tirones, posibles molestias en espalda…). Tan pronto sea posible, estos profesionales velarán por la temprana reincorporación del paciente a su rutina habitual de autocuidado, alimentación y vestido. Siempre y cuando sea necesario, se aconsejará a los familiares el uso de productos de apoyo y la elección del correcto según las necesidades del paciente y siempre adaptándolo al mismo.

Los terapeutas ocupacionales no solo intervenimos adaptando y modificando las actividades directamente relacionadas con la persona en momentos de patología aguda, sino que también abordamos aspectos del entorno, contexto y domicilio de la persona. Valorando el domicilio y pudiendo asesorar concretamente en adaptaciones o modificaciones dentro del hogar, colocación de asideros, facilitadores o haciendo accesible el hogar, siempre velando porque la llegada al mismo de la persona sea un acontecimiento esperado y facilitador de avances y mejoras en el pacientes y su estado anímico, no generando estrés y dificultades en el ambiente familiar.

Por último, cabe destacar, la importancia del trabajo de nuestras terapeutas ocupacionales en estados alterados de conciencia, donde la intervención se centrará en promover la comunicación, la interacción y el desarrollo en aquellos paciente gravemente afectados a través de estimulación somática, vibratoria y vestibular, las tres áreas básicas de la estimulación basal.

¡Estad atentos!, próximamente seguiremos informando sobre cómo os podemos ayudar desde el resto de áreas. Ya quedan pocas por desvelar.

 

 

 

Todo lo que el equipo de NEUROAL puede hacer por ti cuando más lo necesitas. Neuropsicología.

En el nuevo post de hoy hablamos sobre el trabajo desde el área de NEUROPSICOLOGÍA en el paciente agudo. Como explicamos en el anterior porst, en el que hablábamos del trabajo de fisioterapia en el paciente agudo, tras el daño cerebral, las personas se encuentran en una situación muy vulnerable en la que necesitan tanto ellos como sus familiares mucho apoyo. El equipo de NEUROAL quiere acompañaros en ese proceso de ayuda, asesoramiento y rehabilitación. Para juntos tratar de que el paciente vuelva a ser lo más funcional posible. Y es que después de un daño cerebral, con apoyo y trabajo, también se puede tener calidad de vida.

A continuación os contamos cómo os podemos ayudar desde el área de NEUROPSICOLOGÍA.

Nuestra neuropsicóloga hace una valoración temprana para evaluar el estado de arousal, estados alterados de conciencia y afectación cognitiva del paciente, para así poder empezar a intervenir de manera temprana estos aspectos más básicos. Mediante estimulación sensorial, estimulación basal y técnicas de orientación se puede conseguir que el paciente vaya conectando con el entorno y con su realidad.

La persona que se encuentra en fase aguda de daño cerebral puede presentar un periodo de confusión y alteración cognitiva en múltiples áreas como pueden ser amnesia, desorientación en tiempo, lugar y persona, disminución de la alerta, síntomas confusionales, trastorno atencional, y en algunos casos alteraciones neuropsiquiátricas. Todos estos síntomas se pueden tratar mediante efectivas técnicas de neurorehabilitación cognitiva.

Es importante comenzar a tratar estas afectaciones de manera precoz para evitar, en la medida de lo posible la cronificación de patrones poco adaptativos y mejorar el funcionamiento cognitivo y mental de la persona. Además del tratamiento directo con la persona afectada, también se proporciona información y asesoramiento familiar que ayudará a reducir la ansiedad y mejorará la calidad de las relaciones y tratamiento con el paciente.

¡Estad atentos!, próximamente os informaremos sobre cómo os podemos ayudar desde el resto de áreas.

 

 

Todo lo que el equipo de NEUROAL puede hacer por ti cuando más lo necesitas: FISIOTERAPIA.

Después del daño cerebral sea de la etiología que sea, las personas se encuentran en una situación muy vulnerable de incertidumbre en la que surgen muchas dudas, sentimientos de indefensión y ansiedad. Comienza un proceso de duelo, aceptación y adaptación de la nueva situación tanto ellos como sus familiares.

El equipo de NEUROAL quiere acompañaros en ese proceso de ayuda, asesoramiento y rehabilitación. Para juntos tratar de que el paciente vuelva a ser lo más funcional posible. Y es que después de un daño cerebral, con apoyo y trabajo, también se puede tener calidad de vida.

Desde Neuroal llevamos a cabo una evaluación y un tratamiento transdisciplinar y especializado en neurorehabilitación lo más precoz posible, logrando una recuperación temprana y con una buena evolución. A continuación os contamos cómo os podemos ayudar desde el área de FISIOTERAPIA. 

Nuestros fisioterapeutas van a enfocar el tratamiento del paciente agudo desde el concepto Bobath y desde el inicio para obtener óptimos resultados. Para que esto ocurra es importante es:

                • Movilizaciones para favorecer la propiocepción, la co-contracción muscular y la integración del miembro en el esquema corporal.
                • Estimulación multisensorial, que permite al paciente relacionarse con el entorno, así como hacer un reconocimiento/orientación del propio cuerpo en el espacio.
                • Sedestación, la cual provoca cambios hemodinámicos, respiratorios y musculoesqueléticos, y la activación de la musculatura antigravitatoria.
                • Reacciones de equilibrio y enderezamiento que dan lugar a la aparición de movimientos automáticos que se encuentran aletargados y son importantes para mantener las posiciones de sedestación, bipedestación y marcha.
                • Bipedestación que mejora la alineación de extremidades y tronco, regula el tono muscular, aumenta el volumen respiratorio, disminuye el riesgo de úlceras por presión.

 

¡Estad atentos!, próximamente os informaremos sobre cómo os podemos ayudar desde el resto de áreas.

 

 

Todo lo que el equipo de NEUROAL puede hacer por ti en el momento que más lo necesitas.

Desde NEUROAL llevamos a cabo una evaluación y un tratamiento Neurorrehabilitador especializado de la manera más precoz posible, ya que cuanto antes se comience el abordaje terapéutico antes se contribuye a regenerar las conexiones neuronales pérdidas por la lesión, logrando una recuperación precoz y buena evolución. 

¿Quieres conocer a nuestro equipo y lo que podemos hacer por ti?

Mantente atento estos días a nuestras redes sociales, tanto en Facebook, Twitter como en Instagram, iremos subiendo información de cada área, acercándoosla y explicando nuestra manera de intervenir, siempre trabajando desde un punto de vista transdisciplinar, analizando la respuesta del paciente al tratamiento y adaptándonos a su evolución y objetivos significativos.

Nuestra finalidad no es sólo recuperar las funciones perdidas, sino mejorar la funcionalidad y buscar su participación e independencia en las actividades de la vida diaria. No te pierdas nuestras publicaciones, no hay mejor herramienta que estar informado.

 

 

 

 

 

¿Qué significa exactamente “ser funcional”?

           

Todos alguna vez hemos escuchado los términos “independiente” o “dependiente”. Quizás alguna de esas veces lo habremos hecho con algunas dudas al respecto, más dudas si cabe cuando hablamos de dependencia leve, moderada o severa. Pero, ¿qué implican realmente todos esos términos? ¿Qué entenderán por ello los que valoran así a mi familiar?

Lo que pocas personas conocen es que existen profesionales que se encargan de entender, estudiar, mantener, mejorar, modificar y adaptar aquellos aspectos vitales que determinan que una persona sea o no independiente. Pudiendo ayudar a prevenir o retrasar la dependencia y la pérdida de función, contribuyendo a una mayor participación, un mejor desempeño de actividades y con ello, incrementando la funcionalidad. 

A nadie nos cuesta ver que cuando una persona tiene dificultades para levantarse de la cama o pasarse de la misma al sillón, depende de la ayuda de otra persona para realizarlo y que por tanto en ese aspecto es dependiente. Un poco más difícil de ver es el caso de la ayuda puntual, la supervisión de las actividades o la ayuda mediante pistas que prestamos a nuestros familiares. Porque sí, cada “acuérdate de la medicación”, “ya tienes la ropa preparada” o el servir la comida partida, cuenta. Y todas estas pequeñas y sutiles diferencias, apenas perceptibles entre lo que puede hacer o le resulta difícil hacer, y puede hacer pero no lo hace, son las que determinan que una persona sea dependiente o no, y en qué grado. 

Se dice que una persona es completamente independiente cuando dispone de la capacidad de desempeñar todas las funciones relacionadas con la vida diaria, acorde a su edad y contexto. Es decir, cuando es capaz de vivir con independencia en la comunidad recibiendo poca o nula ayuda de los demás. La dependencia llega en el momento en que empezamos a necesitar ayuda para la realización de todas estas actividades. Ya sea desde la mera supervisión, necesidades de recordatorios, apoyo puntual o la asistencia constante para realizar la actividad. El grado de dependencia es proporcional a la cantidad de ayuda que la persona necesita para valerse por sí misma.

Ya sea después de un daño cerebral, a lo largo de una enfermedad degenerativa, tras un traumatismo craneoencefálico o bajo el diagnóstico de demencia, la capacidad de desempeñar actividades cotidianas con la soltura anterior se resiente. Y aunque sea algo muy del día a día no tiene porqué quedarse en casa, un terapeuta ocupacional os puede ayudar. 

La Terapia Ocupacional es una profesión que se ocupa de promocionar la salud y el bienestar a través de las actividades y el compromiso con la ocupación. Su principal objetivo es capacitar a las personas para participar en actividades de la vida diaria (las comunes y corrientes que hacemos en el día a día; Asearse, comer…), así como rehabilitar aquellos aspectos que puedan resultar deficitarios o estar entorpeciendo la participación en actividades. Los terapeutas ocupacionales también intervienen sobre el entorno, modificando aquellos aspectos que impidan el acceso a la comunidad (barreras arquitectónicas) o adaptando el hogar y las actividades a las capacidades conservadas de la persona. 

Es importante entender que la funcionalidad o ser funcional es un aspecto muy complicado que depende de muchos componentes (físicos, cognitivos, ambientales…), algo así como el último escalón a conseguir a la hora de desempeñar actividades. Ser funcional implica en cierto modo “dominar” una tarea, conocer e implementar los pasos de la tarea en el correcto orden, adecuadamente secuenciados, realizarla de manera armónica, comedida y coordinada, a un ritmo y en un tiempo equilibrado y acorde a la tarea a realizar, ni muy rápido ni excesivamente lento. Ser funcional implica ajustarse ante los cambios en las demandas de la tarea, detectar errores en su ejecución y anticiparse a ellos. Implica adecuar la postura y el esfuerzo justo y adecuado para la misma, lograr el objetivo para el que la actividad ha sido ejecutada y además, aprender de la ejecución para perfeccionar el desempeño. La funcionalidad es el aspecto cualitativo de cómo desempeñamos las cosas, y aunque parezca complicado de coordinar es algo que el cuerpo adquiere automáticamente a través de la práctica. Por tanto si es algo que resulta afectado es necesario abordarlo y reentrenarlo para lograr una adecuada independencia funcional. 

Desde Neuroal velamos por el correcto funcionamiento de los componentes físicos, sensitivos, cognitivos, sociales y ambientales implicados en la funcionalidad. Abordando desde nuestro equipo interdisciplinar los posibles déficits adquiridos a consecuencia del daño cerebral, reentrenando las actividades de la vida diaria y aumentando la participación en actividades significativas con el fin de incrementar la independencia de nuestros pacientes.